Encías sanas y limpias,
la base de una buena sonrisa.

Lucir una sonrisa bonita depende, entre otras cosas, en tener también una encía sana. Si no es así, además de la estética general de tu boca, tus dientes pueden verse afectados tanto en su salud, como en su duración.

En Odóntica nos encargaremos de la prevención y tratamiento de las enfermedades que afectan a los tejidos naturales que dan soporte a tus dientes (hueso y encías), para que se mantengan sanos y con un mejor aspecto. Tener una encía sana es la base para tener unos dientes bonitos.

> Gingivitis

La gingivitis es la forma más común y leve de enfermedad periodontal. Es un proceso inflamatorio que sólo afecta a la encía y en el que los tejidos de soporte del diente (hueso) no están afectados.

Si se trata a tiempo es un proceso reversible, es decir, que la encía puede recuperar su estado previo de salud.

Síntomas: Los signos y síntomas de la gingivitis son la inflamación, enrojecimiento y/o sangrado de las encías durante el cepillado o al comer, e incluso en ocasiones, de forma espontánea. En ciertos procesos agudos también puede manifestarse dolor en las encías.

Tratamiento: El tratamiento de la gingivitis consiste en crear un ambiente oral saludable, y que a su vez, el paciente adquiera unos buenos hábitos de higiene buco-dental para lograr mantener ese ambiente en buenas condiciones. Éste se divide en 2 fases:

Fase higiénica:
Limpieza bucal: Eliminación de placa bacteriana y sarro.
Eliminación de elementos retentivos y/o irritantes.
Fase de mantenimiento:
Control de la higiene oral
Visitas periódicas a la clínica dental cada 6 o 12 meses.

> Periodontitis

Si la gingivitis se mantiene durante mucho tiempo sin ser tratada, se inicia la periodontitis. Es un estado avanzado de enfermedad periodontal.

La periodontitis es por tanto, un proceso inflamatorio que afecta a los tejidos de soporte del diente, produciéndose la destrucción del hueso y los ligamentos periodontales que lo sujetan.

Es un proceso irreversible, ya que el hueso que es destruido, generalmente, no se puede regenerar. Además, esta destrucción de hueso crea un espacio debajo de la encía denominado bolsa periodontal que favorece el acumulo de mayor cantidad de bacterias y la progresión de la enfermedad.

Si no es controlada, con el tiempo puede ocasionar el aflojamiento y la pérdida de los dientes, poniendo en peligro la supervivencia de los mismos.

Síntomas: Los síntomas de la periodontitis son todos los de la gingivitis, más retracción de la encía, pérdida de hueso, aparición de pus en la encía, mal sabor de boca, halitosis o mal aliento, sensibilidad dental extrema, movilidad de los dientes y/o cambio de posición de los dientes, alterando la oclusión.

Tratamiento: El tratamiento de la gingivitis consiste en crear un ambiente oral saludable, y que a su vez, el paciente adquiera unos buenos hábitos de higiene buco-dental para lograr mantener ese ambiente en buenas condiciones. Éste se divide en 2 fases:

Es más complejo que el de la gingivitis y puede variar mucho en función del grado de afectación de la enfermedad en cada paciente.

El tratamiento se divide en varias fases, aunque no necesariamente un paciente tiene que pasar por todas ellas:

Fase higiénica:
Limpieza bucal: Eliminación de placa bacteriana y sarro.
Eliminación de elementos retentivos y/o irritantes.
Raspado y alisado radicular: Eliminar el sarro subgingival adherido a las raíces de los dientes bajo la encía.
Fase quirúrgica:
Eliminación de bolsas periodontales profundas recortando encía.
Remodelado óseo para facilitar la higiene y eliminar zonas retentivas de sarro.
Fase regenerativa:
En pacientes con pérdidas de hueso localizadas se puede regenerar en zonas donde se ha perdido.
Fase de mantenimiento:
Control de la higiene oral
Visitas periódicas a la clínica dental cada 3 ó 6 meses.

Un tratamiento periodontal completo abarca desde la corrección de la técnica de higiene para el control de la placa bacteriana, hasta la eliminación de los factores desencadenantes de la misma (sarro y bolsas periodontales).


Preguntas frecuentes
¿Qué origina las enfermedades periodontales?
Las enfermedades periodontales son procesos inflamatorios causados por las bacterias que viven en la boca. Muchas de estas bacterias son potencialmente lesivas para los tejidos que rodean y sustentan a los dientes, cuando además se dan una serie de factores.
Una higiene bucal deficiente provoca que la placa bacteriana se acumule y la cantidad de bacterias sea tan alta que la encía responde mediante una reacción inflamatoria. Cuando la boca está limpia, la flora bacteriana existente está en equilibrio, y por tanto, no hay inflamación.
¿Qué otros factores influyen en las enfermedades periodontales?
Las enfermedades periodontales son enfermedades multifactoriales. Por tanto, además de las bacterias, se deben dar una serie de factores que influyen en el desarrollo de la enfermedad, entre los que cabe destacar:
  • Predisposición genética: Hay personas más susceptibles a padecer enfermedades periodontales.
  • Acumulación excesiva de placa bacteriana y de sarro.
  • Consumo de tabaco.
  • Factores sistémicos como el estrés, pacientes inmunodeprimidos, etc.
  • Malposiciones y/o apiñamientos dentales.
  • Enfermedades sistémicas: Diabetes no controlada,etc.
  • En mujeres, ciertas etapas como el embarazo o la menopausia.
¿Entonces, cuál es la diferencia entre gingivitis y periodontitis?
La principal diferencia es que mientras en la periodontitis el hueso de soporte de los dientes está afectado, en la gingivitis no lo está. Si esta situación no se controla, con el tiempo el diente adquiere movilidad y puede acabar perdiéndose.
¿Es normal que la encía sangre?
No. Es el signo que más precozmente nos puede avisar de la existencia de gingivitis o periodontitis.
¿Cómo influye el tabaco en la enfermedad periodontal?
Aunque el tabaco por sí solo no es capaz de provocar enfermedad periodontal, es posiblemente el factor secundario más importante. Está demostrado científicamente que agrava muchísimo la evolución de la enfermedad y reduce la eficacia del tratamiento.
La eliminación del hábito de fumar, es una garantía de salud para la encía y de eficacia del tratamiento periodontal.
¿Son contagiosas las enfermedades periodontales?
No. Aunque se ha demostrado que existe una transmisión de bacterias entre parejas o madres/hijos, su sola presencia no indica que una persona desarrolle una enfermedad periodontal ya que además tienen que confluir varios de los factores citados anteriormente.
¿Cómo influye la dieta en las enfermedades periodontales?
A diferencia de la caries dental, el tipo de alimentación no parece jugar un papel importante en la salud de la encía, aunque probablemente el consumo de frutas y verduras variadas tenga un efecto beneficioso.
¿Es normal que el diente se mueva?
No. La movilidad dental es un signo muy tardío en las periodontitis, puesto que significa que entorno al diente se ha destruido hueso y por tanto se ha perdido soporte. La movilidad es mayor cuanto más avanzada está la enfermedad periodontal.
¿Es reversible la movilidad dental?
La movilidad dental suele persistir a pesar del tratamiento periodontal porque el nivel del hueso no se recupera en la mayoría de los casos, lo que se consigue es un mantenimiento del soporte óseo.
Generalmente, los dientes que ya presentan cierto grado movilidad suelen perderse a medio o largo plazo a pesar del tratamiento, por eso es necesario realizar un diagnóstico y un tratamiento precoz en los casos de enfermedad periodontal.
¿Se puede recuperar el hueso que he perdido?
Por regla general, el hueso que se ha perdido no se puede regenerar, aunque en determinadas situaciones muy concretas sí es posible hacerlo.
¿Las mujeres tienen más riesgo de padecer enfermedades periodontales?
No. Lo que ocurre es que ciertas etapas de la vida de una mujer coinciden con cambios hormonales que pueden provocar alteraciones en el estado de las encías, como en el embarazo y la menopausia.
¿Qué medicamentos pueden afectar a mis encías?
Algunos medicamentos empleados tras un trasplante de órganos o ciertos antidepresivos pueden provocar el aumento del volumen e inflamación de las encías.
Algunos anticonceptivos orales pueden provocar un enrojecimiento y el aumento del sangrado de las encías.