Ingerir flúor en la dieta diaria
reduce el riesgo de padecer caries.

El flúor es un mineral que se encuentra extendido ampliamente en la naturaleza y lo podemos encontrar en ciertos alimentos (sal fluorada, frutas y verduras) y algunos depósitos de agua. Desde hace muchos años, está demostrado científicamente que si se ingiere flúor en la dieta diaria, ya sea bien a través del agua fluorada o mediante otros alimentos, se reduce en un alto porcentaje el riesgo de padecer caries.

Pero además de la ingesta sistémica de flúor, podemos utilizar dentífricos y enjuagues con distintas concentraciones de flúor que, utilizados diaria o semanalmente, aumentarán la resistencia del esmalte del diente frente al ataque de los ácidos de la placa bacteriana.

> ¿Por qué ayuda el flúor a fortalecer los dientes?

Después de comer, la saliva contiene ácidos procedentes de las bacterias que ocasionan la desmineralización, una disolución del calcio y el fósforo que se encuentra en el esmalte y la dentina de los dientes.

En otros momentos, cuando la saliva es menos ácida, ocurre exactamente lo contrario, se repone el calcio y el fósforo que conservan la fortaleza de los dientes.

Cuando el fluoruro está presente, interviene en los procesos de remineralización que naturalmente ocurre en la boca provocando que los minerales depositados en los dientes (fluorapatita) sean más duros y resistentes a la acidez, de tal manera que ayudan a fortalecer los dientes evitando la disolución que se produciría en la próxima fase de desmineralización.